
Por un momento, apenas con un minuto con 45 segundos de acción, el destino de Ecuador pudo haber quedado marcado por una falla de la árbitra norteamericana Tori Penso y de su compañera del VAR Joe Dickerson, que dieron por bueno el gol de Leroy Sané de Alemania sin tomar en cuenta una falta de Aleksandar Pavlović sobre Pedro Vite.
Esa grave omisión o falla de comunicación entre ambas silbantes puso a temblar a los ecuatorianos con un gol que afortunadamente pudieron remontar los sudamericanos, pero que de lo contrario, habría sentado un precedente muy negativo en la trayectoria de las dos silbantes estadounidenses.
La realidad es que la selección dirigida por el argentino Sebastián Beccacece llegó al duelo con Alemania en un momento crítico después de haber caído con Costa de Marfil y empatar con Curazao, después de fallar cerca de catorce oportunidades de gol.
Sin duda, un escenario dramático porque en el horizonte de Ecuador se dibujaba el fracaso mundialista sin importar haberse colocado como la segunda escuadra nacional en la eliminatoria en Sudamérica de la Copa del Mundo.
La realidad es que a los siete minutos de juego parecía que a los ecuatorianos se les endurecería el engrudo por un gol que jamás debió contar y que en la banca tenía al técnico Beccacece como león herido, yendo de un lado a otro, sin dar crédito a que se fueran del Mundial por la puerta de atrás a causa de un grave pecado arbitral.
Después, Ecuador recuperó el color con el empate logrado antes de los diez minutos por Nilson Angulo y que dejó la mesa puesta para que Ecuador se fuera en busca de una angustiante victoria que estuvo muy cerca de estropearse por otra decisión de Penso.
Después, las cosas se le dieron a los ecuatorianos y el pecado de la silbante Penso pareció una lejana referencia con el gol de Plata que dejó atrás las fallas contra Curazao para ponerse la capa de héroe sin importar que todo estuvo a punto de estropearse, pero que ahora solo quedó como simple anécdota.
La pregunta que quedará en el aire
Pero más allá de todo lo que trajo consigo la falla de comunicación entre Tori Penso y Joe Dickerson, la pregunta que quedará en el aire es por qué Dickerson no llamó a su compañera y la obligó a que revisara la acción de Pavlovic hace una plancha y que debió ameritar juego peligroso, cortando toda opción del gol de Leroy Sané, pero cuando se abusa del criterio y de la vista, suelen suceder este tipo de cosas y que estuvo a punto de mandar de regreso a casa a Ecuador en una falla del tamaño del mundo.
Seguir leyendo:
– Curazao hace historia al empatar 0-0 con Ecuador y complicarle el Mundial
– Alemania, con gol de último minuto, evitó el ridículo con Costa de Marfil: 2-1
– Ecuatorianos de Los Ángeles no pierden la fe en su selección






Comentarios