
El panorama de la división supermediana del Consejo Mundial de Boxeo registra la confirmación de su compromiso principal para el cierre del año.
Tras la postergación de la fecha inicial pactada para el 12 de septiembre, el boxeador mexicano Saúl Canelo Álvarez confirmó que su enfrentamiento contra el francés Christian Mbilli se llevará a cabo el próximo 31 de octubre en la ciudad de Riad, Arabia Saudita.
La resolución de compromisos personales y el regreso al gimnasio
Las razones que motivaron el aplazamiento del combate programado para el mes de septiembre se vincularon a situaciones del ámbito privado del atleta. Durante una conversación sostenida con el periodista Ariel Helwani, el pugilista Canelo Álvarez abordó los motivos por los que solicitó pausar la planificación del campamento de preparación hasta resolver la situación con sus allegados.
“Hubo algunos problemas en mi familia que necesitaba resolverlos, pero todo está bien ahora”, declaró el exmonarca indiscutido al espacio de Ariel Helwani al explicar la pausa en su calendario deportivo. “Siempre soy muy disciplinado y muy organizado con mis campamentos de entrenamiento, y en ese momento no estaba listo para iniciar la preparación. Por eso pospuse la pelea, necesitaba cuidar de mi familia primero. Todo está bien ahora. Estoy listo para entrenar, y estaremos listos para el 31 de octubre”, pormenorizó el atleta respecto a su estado actual de cara al inicio de las prácticas.
El cambio de fecha y el orgullo de la representación nacional
La modificación de la agenda altera la tradición de programar compromisos durante el fin de semana de las fiestas patrias de septiembre en Estados Unidos. No obstante, la decisión tomada por Canelo Álvarez respecto a la fecha en Riad no modifica su compromiso de representar el boxeo de su país de origen en cualquier periodo del año o recinto internacional.
“Sí, no hubo problema, porque yo no estaba listo para entrar al campamento”, aclaró el deportista en su diálogo con Ariel Helwani sobre la receptividad de los organizadores del evento. “Cuando se trata de la familia, primero debes atender a la familia. Pero ahora todo está bien y estoy listo para entrenar. Claro que me gustan esas fechas porque son muy importantes para mí. Pero para mí todos los días son un día mexicano. Me siento orgulloso de representar a México, a mi país y a mi gente. Cualquier día es bueno para pelear, especialmente si se trata de una gran pelea”, añadió el boxeador en la citada entrevista.
El camino hacia el combate en el Medio Oriente
La ruta oficial para concretar este pleito se inició en mayo pasado, cuando ambos peleadores coincidieron en territorio egipcio para realizar la primera conferencia de prensa y el careo de promoción frente a las Pirámides de Guiza. Tras anunciarse la reestructuración del calendario el pasado 27 de junio, la confirmación de la fecha por parte de la esquina mexicana establece el reinicio formal de las rutinas físicas.
Respecto al escenario definitivo para la velada de octubre, la gerencia del evento continúa evaluando las instalaciones disponibles en la capital saudí. De este modo, para el equipo de Canelo Álvarez, competir fuera de los escenarios tradicionales de Nevada representa una oportunidad para disputar la corona del organismo verde y oro en un nuevo mercado comercial.
“Todavía no decidimos el lugar exacto, pero sí será en Riad. Falta definir el recinto”, concluyó el boxeador mexicano en su comparecencia ante Ariel Helwani. De esta manera, el retorno de Canelo Álvarez a los encordados internacionales queda fijado para el 31 de octubre, iniciando su campamento de entrenamiento para desafiar a Mbilli por el campeonato de las 168 libras.
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