Centenares de hinchas brasileños salieron con caras largas por el opaco debut de la selección pentacampeona del mundo el sábado en el Mundial 2026, tras rescatar un empate de 1-1 ante Marruecos.

“Mucho sufrimiento, muchos errores, sin tener el control del balón y falta de ataque”, fue el resumen de Lewis Lowry, un estadounidense de Carolina del Norte que se autoproclamó como “más brasileiro” que su esposa, Bella Rezende, hija de padre brasileño nacido en Minas Gerais.

Ellos salieron la madrugada del sábado desde Arizona para presenciar el comienzo de la acción por el Grupo C de la Copa del Mundo. Se congregaron junto a otros fanáticos para la fiesta del futbol en la famosa “Esquina Brasil” del Bulevar Venice, en Culver City.

La alegría nunca falta entre los seguidores de Brasil, sobre todo en Copas del Mundo. Así lo vivieron los hinchas en Culver City.
La alegría nunca falta entre los seguidores de Brasil, sobre todo en Copas del Mundo. Así lo vivieron los hinchas en Culver City.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

“Me sorprendió que Brasil haya mostrado mucha pobreza, pero, obviamente no estaba Neymar en la cancha; quizás habría habido más capacidad de ataque”, dijo. “Deberíamos haber puesto a Endrick de titular y de delantero. Muchas cosas que podrían haber pasado”.

Neymar Jr., la gran figura de Brasil, estuvo ausente del partido en el MetLife Stadium de Nueva Jersey debido a un desgarro de grado dos en la pantorrilla. Su posible regreso estaría previsto para el 19 de junio contra Haití.

“Como jugó Brasil ahora no le veo un buen futuro”, afirmó Rezende. “Necesitamos a Neymar para llegar al menos a semifinales”.

Brasil sufrió la intensidad de Marruecos en la primera parte y luego tuvo notorias dificultades para generar ocasiones de gol en la parte complementaria.

El equipo que dirige el italiano Carlo Ancelotti evitó el tropiezo gracias al golazo del estelar Vini Jr., pero se marchó con la sensación de haber podido ofrecer más.

Ahora, Brasil centrará su atención en el duelo contra Haití, el próximo viernes 19 de junio, en Filadelfia, un partido que podría ser decisivo para su clasificación a la siguiente fase.

André Belfort y James Sagg (abajo a la der.) se mostraron preocupados durante el juego contra Marruecos.
André Belfort y James Sagg (abajo a la der.) se mostraron preocupados durante el juego contra Marruecos.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Desconfianza brasileña entre los fans angelinos

William Chengasqui, un fanático del futbol de Parana, Brasil, recordó que cuando Marruecos abrió el marcador por conducto de Ismael Saibari, al minuto 21, tras definir de forma magistral a la salida de Alisson.

“Se me hizo un nudo en la garganta. Jugamos un muy mal primer tiempo, pero así es casi siempre en el debut”, dijo Chengasqui. “Poco a poco va a mejorar, pero yo no creo que jugando así podamos aspirar a ganar el Mundial”.

En “Esquina Brasil”, tres pequeños restaurantes brasileños ofrecieron una auténtica experiencia del país sudamericano a los comensales, a quienes ofrecieron hamburguesas, pizzas, saltados tradicionales (comida callejera brasileña) y platos típicos, incluyendo carnes asadas a la parrilla, así como la tradicional Feijoada, un guiso de frijoles negros con carne de cerdo y ternera servido con arroz blanco y las clásicas bebidas.

El colorido de la "torcida" brasileña que es indispensable en la gran fiesta del fútbol apareció en la "Esquina Brasil" de Los Ángeles.
El colorido de la “torcida” brasileña que es indispensable en la gran fiesta del fútbol apareció en la “Esquina Brasil” de Los Ángeles.
Crédito: Joge Luis Macías | Impremedia

“El partido estaba bueno hasta antes de que nos metieran gol; Marruecos estuvo fuerte este año, pero ojalá que Brasil gane el siguiente partido”, consideró Mara Koller, una hincha oriunda de Curitiba, Brasil. “El equipo de Brasil es bueno, pero necesita tiempo para ganar. Siempre es difícil el comienzo”.

Koller, su esposo Tiao Kreimendalil y el amigo de ambos, Aurelen Colamartino, estuvieron en la fiesta futbolera de Café Brasil, en el Bulevar Washington, en el oeste de Los Ángeles, donde se sirvieron algunas caipiriñas, que es el cóctel nacional más famoso de Brasil [una bebida refrescante y cítrica hecha a base de cachaça, un destilado brasileño de jugo de caña de azúcar, lima cortada en trozos, azúcar y hielo).

Marcelino Filho, propietario de Café Brasil, y Yellon Gurgel, tras haber pelado docenas de libras de plátano, un ingrediente que no puede faltar en la cocina brasileña.
Marcelino Filho, propietario de Café Brasil, y Yellon Gurgel, tras haber pelado docenas de libras de plátano, un ingrediente que no puede faltar en la cocina brasileña.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Extrañan a Neymar

“¡Vamos Brasil! ¡Vamos Brasil!”, se animaron los hinchas de la Canarinha, que no atinaba a controlar el dominio del esférico mientras era avasallada por los llamados “Leones Brasileños de África”, del equipo marroquí, semifinalista en 2022.

“Necesitamos más jugadores como Neymar”, opinó Agra Gurgel, miembro de la familia de propietarios de Café Brasil, originarios de Natal, la capital del estado de Rio Grande do Norte.

“Yo no creo que Brasil pueda ganar la sexta Copa del Mundo”, vaticinó el abogado de inmigración guatemalteco, Carlos Calderón, quien vio las acciones junto con su esposa Karina. Ellos degustaron la famosa Feijoada y Pão de Queijo, un panecillo horneado, suave y elástico por dentro, elaborado con harina de yuca y queso rallado.

“Los actuales jugadores de Brasil no son como los de antes, como Rivelino, Tostao, Ronaldo, Romario, Ronaldinho o Roberto Carlos… no se han compenetrado bien como equipo”, dijo.



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