El béisbol se despidió un grande del béisbol, “El Gran Tommy John”, pitcher que jugó en Dodgers de Los Ángeles, en los Yankees de Nueva York, pero cuyo legado va mucho más allá del diamante. 

“El béisbol está de luto justamente por la muerte de Tommy John el domingo. Este fue un pitcher eterno, o sea, él estuvo en las ligas mayores un cuarto de siglo y vistió algunos de los uniformes más ilustres de la pelota, Los Dodgers, Los Yankees, Los White Sox, etcétera. Ganó casi 300 partidos, un pitcher zurdo. La verdad es que fue un referente sobre todo por su longevidad, pero eso es lo interesante de Tommy Millón y la razón por la que estamos hablando de él, esa longevidad, esa producción como lanzador no hubiera sido posible sin lo que realmente dejó como legado él, que fue la operación o la cirugía que lleva su nombre y que mucha gente seguramente ha escuchado. Operación Tommy John aquí, la operación Tommy John allá, un pitcher aquí un Shohei Ohtani aquí que tantos lanzadores y otros atletas que han sido sometidos a esta operación Tommy John”, dijo Ricardo López Juárez

Agregó que “A mediados de los años 70, cuando él ya había tenido una carrera pues más o menos sólida de más de una década en el béisbol, se lastima el ligamento del codo izquierdo y este es el ligamento que va con el cúbito, es un ligamento crucial en la mecánica del brazo. Entonces, su carrera se ve básicamente terminada en cara al final de su carrera; pero en algún momento entra en contacto con un cirujano legendario, Dr. Frank Jobe”.

Este le reconstruye el ligamento del codo y la carrera de Tommy John no solamente no se acaba, sino que todavía lanza más años y gana más partidos después de la cirugía de lo que había cosechado antes de la misma.

López Juáres aseguró que “fue un fenómeno, fue una maravilla de la medicina y desde entonces innumerables lanzadores, sobre todo pitcher, pero también otro tipo de peloteros han tenido la operación Milone y por eso la escuchamos todo el tiempo las noticias. Es una operación reconstructiva que básicamente deja a los lanzadores fuera por un año o un año y medio, pero que regresan con el brazo más fuerte”.

Un ejemplo es justamente Shohei Ohtani, que pues sigue siendo uno de los mejores lanzadores después de que recibió una cirugía como esta. Jacob deGrom, que en su momento fue el mejor pitcher del béisbol, ha tenido dos veces la cirugía Tommy John y sigue siendo un pucherazo, pero la lista es interminable. Por eso es importante el nombre de Frank Jobe. La cirugía en sí muy complicada, duró muchas horas y según los relatos lo que hizo el Dr. Frank Jobe fue hacerle unos hoyos en los huesos del codo a Tommy Milone para atar alrededor de esos hoyos el ligamento del cúbito y después volver a direccionar los nervios del brazo. 

“Una cosa que suena verdaderamente fantástica, pero eso ocurrió hace medio siglo y hoy es más vigente que nunca. La tercera parte de los Piratas de las ligas mayores han sido sometidos a la cirugía tomillo, lo cual es increíble y ese número ha crecido mucho en los últimos años”, finalizó.

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