
¡Qué manera de salvar el pellejo del oso de su vida! El Guadalajara rozó el ridículo y evitó una vergüenza que hubiera sido histórica al ganarle con las uñas 1-0 al Necaxa, el penúltimo de la tabla general. Tuvo que venir un penoso autogol del rival al minuto 77 para rescatar del naufragio absoluto a la tropa de Gabriel Milito.
Los tapatíos con este chiripazo rompieron una racha de 4 partidos en ayuno y trepan al segundo lugar con 23 puntos, aunque la exigente y encabritada clientela tapatía no se chupó el dedo y los despidió con una rechifla monumental tras el silbatazo final.
Porque el Guadalajara saltó al terreno de juego arrastrando la cobija y con el hospital a reventar. Con las bajas de último minuto de Gutiérrez y Sepúlveda, que se unieron a los lesionados Castillo, Romo y Govea, la escuadra rojiblanca lucía más parchada que una llanta de camión de pasajeros en plena carretera.
El chiverío fue un auténtico desastre colectivo que nomás no daba tres pasos seguidos con la de gajos. Apenas al minuto 1 el Piojo Alvarado la tuvo de frente, pero la entregó blandita al arquero Orantes, y al minuto 9 el mismo atacante volvió a perdonar con el marco abierto tras un regalito del guardameta hidrocálido.
La primera mitad fue un dolor de muelas para el respetable que se dio cita en el graderío. Al minuto 11 le anularon un gol a Ledezma por andar comiendo ansias en fuera de lugar, y al minuto 23 Alvarado falló un mano a mano imperdonable frente a la portería, mandando la rechifla directa al descanso con un rosco de 0-0.
Para el complemento, el timonel Milito mandó a la cancha a Camberos y Sandoval buscando sacarse la rifa del tigre. La catástrofe casi se consuma al minuto 63 si no es porque el Tala Rangel sacó de la mera línea un cabezazo letal que ya se gritaba como gol visitante, apagando el incendio de puro milagro.
El Necaxa perdonó otra vez al minuto 69 con un fogonazo de Zaleta que el arquero local desvió con las uñas. Cuando el agua ya le ahogaba el cuello al Rebaño, Alvarado desbordó por la banda derecha al minuto 77 y metió un centro venenoso que Oliveros empujó en su propia red para rescatarlos del papelón.
Los minutos finales fueron de puro romper el rosario en la banca tapatía y aguantar los embates del Rayo. Al minuto 81, el Tala se quedó con un remate de González y al minuto 89 voló como un auténtico ángel para enfriar un disparo de Ruiz, sellando una victoria de lágrima que nadie en Guadalajara se atrevió a festejar.
Seguir leyendo:
– Ángel Sepúlveda rescata a Chivas en la edición 299 del Clásico Tapatío
-Adolfo Bofo Bautista concluye su carrera de entrenador y apunta al banquillo de Chivas
– Chivas asalta el liderato de la Liga MX tras golear a Pumas antes del Clásico Nacional






Comentarios